Carta del cardenal arzobispo de Valencia con motivo de la convocatoria del Sínodo Diocesano

Valencia, 4 de octubre de 2019

Queridos hermanos:

Estamos aproximándonos a la apertura del Sínodo diocesano anunciado, que, Dios mediante, será, como sabéis, el día de santa Teresa, el 15 de octubre. Invito a todos a participar en la solemne acto de apertura, que tendrá lugar, a las siete de la tarde en la santa Iglesia Catedral de Valencia con la celebración de la Eucaristía, Profesión de fe de los participantes en el Sínodo y lectura del Decreto de convocatoria y apertura del Sínodo Diocesano, que esperamos y pedimos constituya para la Diócesis una verdadera bendición del Señor y una efusión de su Espíritu, un nuevo Pentecostés en la diócesis para llevar el Evangelio a todos, ser misionera, y vivir la verdadera comunión que la constituye: sacramento de comunión con Dios, con Cristo y de la unidad de todo el género humano, donde se vive y muestra a Cristo con obras y palabras.

No olvidemos que este Sínodo trata de impulsar una diócesis “evangelizada y evangelizadora” y a ese fin han de tender todos sus trabajos bajo la acción e inspiración del Espíritu Santo.

Estáis invitados a esta celebración los sacerdotes y diáconos, en particular los miembros del Consejo diocesano de gobierno y del Presbiterio y del Colegio de Arciprestes, los religiosos y personas consagradas en los diversos carismas, en especial los pertenecientes al Consejo diocesano de vida Consagrada, los fieles cristianos laicos de las diversas asociaciones apostólicas y cofradías, en particular miembros del Consejo diocesano de Pastoral, a las personas nombradas como miembros de las diferentes Comisiones Sinodales, están también invitadas las Universidades de la Iglesia: San Vicente Mártir y Cardenal Herrera, los Colegios Diocesanos y las Escuelas Católicas, en fin, todo el pueblo de Dios, las familias y cuantos tengan algunas tareas o responsabilidades en la diócesis, en los diversos campos de la pastoral incluidas la acción caritativa social de la Iglesia y los más pobres y necesitados, porción predilecta de la Iglesia. Quedan igualmente invitados los hermanos de las diversas confesiones cristianas y otras religiones representados en las personas que designen, y las monjas de vida contemplativa que no asistirán físicamente pero que estarán presentes espiritualmente con su oración en esos momentos y a lo largo del Sínodo. Y, por último, que no en último lugar, invito a las distintas y más representativas instituciones de la sociedad civil que quieran y puedan acompañarnos en este momento importante y de futuro para la Iglesia que está en Valencia. A todos nos importa este inicio y cuanto en el Sínodo se reflexione y apruebe en él para ser una “Iglesia evangelizada y evangelizadora”, servidora, pobre y para los pobres, joven, rejuvenecida y para los jóvenes, acogidos en la Iglesia como su casa familiar que los quiere y acompaña.

Aprovecho esta carta de invitación, para deciros que el final del Sínodo, conclusiones sinodales y su aprobación, etc. será en mayo de 2020, los días 29, 30 y 31, Pentecostés, en el Seminario diocesano –Basílica- y en el recién inaugurado Paraninfo de la Universidad Cardenal Herrera, en Alfara del Patriarca a dos minutos del Seminario y la santa Misa de Clausura y acción de gracias será, D.m., el día 31 de mayo de 2020.

Me despido, hasta el día quince, fiesta de santa Teresa, la gran santa reformadora y renovadora de la Iglesia del siglo XVI y de hoy, a las siete de la tarde en la Catedral. Muchas gracias a todos y que Dios os bendiga.

Rezad por el Sínodo diocesano, por la diócesis y por mí.

Un cordial y fraterno abrazo,

+ Antonio Cañizares Llovera
Arzobispo de Valencia

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