En una misa que ha presidido esta tarde en la Catedral

VALENCIA, 30 NOV. (AVAN).- El cardenal arzobispo de Valencia, Antonio Cañizares, ha abierto esta tarde en la archidiócesis de Valencia el Año de la Vida Consagrada convocado por el papa Francisco, y ha invitado a “conocer más y mejor el don inmenso que ha concedido Dios a la humanidad que es la vida consagrada porque no se conoce suficientemente la vida consagrada y, por eso, quizás no se le ama y aprecia como debiera serlo por todos”.
“Nuestra sociedad tiene necesidad de hombres y mujeres que den testimonio de Dios vivo ante un mundo que le niega y olvida”, ha asegurado el purpurado en la homilía que ha presidido en la Catedral de Valencia con motivo de la apertura del Año de la Vida Consagrada, ante centenares de miembros de institutos de vida consagrada y sociedades de vida apostólica.

El purpurado les ha expresado, su “gran reconocimiento, admiración y gratitud por cuanto sois y hacéis por la Iglesia” y les ha exhortado a “seguir siendo vehículo privilegiado para la evangelización, dando testimonio de vuestra fidelidad al Señor y siendo signo de total disponibilidad”.

Los hombres y mujeres de vida consagrada “son una de las señales más elocuentes de la presencia y soberanía de Dios en este mundo y de la libertad de sus hijos”, ha precisado el arzobispo de Valencia, que ha asegurado que “el mundo necesita ahora más que nunca estos testigos del Señor” y ha destacado que la vida consagrada es “elemento decisivo de la Iglesia para su misión”.

Más adelante, el Cardenal ha asegurado que “necesitamos la vida consagrada, conocerla y darla a conocer a todos los miembros del pueblo de Dios, suscitar vocaciones para esta forma de vida, porque la necesitan siempre la Iglesia y los hombres pero sobre todo en estos momentos en que se hace necesario el testimonio de que sólo Dios basta”.

“Es necesario renovar y revitalizar la vida consagrada”, ha expresado el cardenal Cañizares sobre todo “en este tiempo apremiante” para la nueva evangelización que vivimos.

“En un mundo que intenta ocultar y olvidar a Dios, muchos opinan que la fe ya no tiene sentido, y hay que reconocer que existen síntomas graves que parecen indicar un cierto desplome de la fe cristiana, la conciencia cristiana se ha debilitado”. En este sentido, se ha referido a “la escasa vitalidad evangelizadora, la fe cristiana se propone tímidamente, a veces desprovista de toda su fuerza y originalidad, y eso se manifiesta en un cristianismo empobrecido en elementos que le son constitutivos, en un debilitamiento ético y la atención religiosa y moral desmantelada”. Sin embargo, “esta situación no nos debe llevar al pesimismo sino que debe ser un acontecimiento de gracia que nos encamina hacia la autenticidad y el vigor de la fe en Jesucristo”. En consecuencia, “es la hora de la oración, de la súplica a Dios cargada de esperanza”, en este tiempo de Adviento, que comienza hoy .

La misa que ha presidido el purpurado ha sido organizada también por la Conferencia de Religiosos (CONFER) y la Conferencia de Institutos Seculares (CEDIS), según ha indicado hoy a la agencia AVAN el vicario episcopal para la Vida Consagrada del Arzobispado de Valencia, José María Ciller.
A lo largo del Año de la Vida Consagrada, que concluirá el 2 de febrero de 2016, se celebrarán en la diócesis de Valencia actos enmarcados en esta convocatoria que coincide con el 50 aniversario de la publicación del decreto conciliar `Perfectae caritatis´ del Concilio Vaticano II (1962-1965) sobre la vida consagrada.

En la actualidad, la archidiócesis de Valencia cuenta con cerca de 5.000 consagrados, que forman parte de 150 institutos de vida consagrada, con un total de 413 comunidades, además de miembros de institutos seculares y de sociedades de vida apostólica.

(Fotos: A. Sáiz)

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