A las 18.30 horas

VALENCIA, 2 FEB. (AVAN).- El cardenal arzobispo de Valencia, Antonio Cañizares, presidirá mañana, martes, una eucaristía en la parroquia de San Valero Obispo y San Vicente Mártir con motivo de la fiesta de San Blas, venerado tradicionalmente como abogado contra los males de garganta.

El purpurado presidirá una eucaristía en honor al santo a las 18.30 horas en la parroquia situada en el barrio valenciano de Ruzafa, según ha indicado hoy a la agencia AVAN el párroco, José Verdeguer.

Asimismo, la parroquia repartirá cerca de 50.000 panes bendecidos a lo largo de todo el día y acogerá la celebración de varias misas, ha añadido.

Igualmente, a las 17 horas comenzará la “passà de xiquets”, un acto tradicional en el que “las madres acercan a sus hijos pequeños al altar para ungirles la garganta con aceite bendecido para que el santo les proteja contra las enfermedades de garganta”.

Además, a las 17.30 horas la imagen de San Blas será trasladada en procesión “acompañada por centenares de niños que también pasarán delante del santo para pedir su protección contra las enfermedades de la garganta, siguiendo una antigua tradición”.

La parroquia permanecerá abierta ininterrumpidamente desde las 8.30 hasta las 20.30 horas para permitir a los feligreses la veneración de la reliquia del santo “conservada en un relicario en el interior del templo”, así como para que puedan adquirir panes y aceites bendecidos.

También mañana a las 20 horas la asociación Cant Valencia d’Estil realizará la ronda al santo y ayer en la plaza de la parroquia se realizente desde las 8.30 hasta las 20.30ta. a San Blas es la curacios os III y IV. Hizo vida erem la veneraciel santo les proteja coó la tradicional “dancà a Sant Blai”.

San Blas fue un médico y obispo de Sebaste, actualmente en Turquia, durante los siglos III y IV. Hizo vida eremítica en una cueva en el bosque del monte Argeus que convirtió en su sede episcopal. Fue torturado y ejecutado en la época del emperador romano Licinio durante las persecuciones a los cristianos de principios del siglo IV.

Uno de los primeros milagros que se le atribuyeron a la intercesión de San Blas fue la curación de un niño al que se le clavó una espina de pescado en la garganta y desde entonces se le venera como protector contra los males de garganta. (AVAN)

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