El primer acto central será un coloquio con expertos este miércoles en el Ateneo y, el segundo, la Eucaristía de Acción de Gracias, el domingo 27, en la Catedral, presidida por el Arzobispo

  • El primero tendrá lugar el miércoles 16 de septiembre, a las 19 horas, en el Ateneo Mercantil de Valencia, con una presentación-coloquio con expertos.
  • El segundo será la Eucaristía de Acción de Gracias, que se celebrará el domingo 27, a las 18 horas, en la Catedral de Valencia, presidida por el arzobispo de Valencia, monseñor Enrique Benavent
  • Se cumple el XXV aniversario de la beatificación de José Aparicio Sanz y sus 232 compañeros, proclamados beatos por san Juan Pablo II en 2001

Veinticinco años después de que la plaza de San Pedro del Vaticano acogiera una de las mayores beatificaciones de la historia de la Iglesia, la archidiócesis de Valencia vuelve la mirada hacia sus mártires. No solo para recordar aquel acontecimiento del 11 de marzo de 2001, sino para recuperar el legado espiritual y testimonial de aquellos hombres y mujeres que entregaron su vida por la fe. El próximo miércoles 16 de septiembre, un coloquio en el Ateneo Mercantil abrirá los actos centrales organizados con motivo del XXV aniversario, que culminarán el domingo 27 con una solemne Eucaristía de Acción de Gracias en la Catedral de Valencia.

Hace 25 años, san Juan Pablo II beatificó al sacerdote valenciano José Aparicio Sanz y a sus 232 compañeros, martirizados en España entre 1936 y 1939. Sacerdotes diocesanos, religiosos y religiosas, hombres y mujeres casados y solteros, miembros de Acción Católica y de otros movimientos eclesiales formaban aquel numeroso grupo que se convirtió, además, en los primeros beatos del tercer milenio.

MELCHOR SEGUÍ: “ADMIRACIÓN Y GRATITUD”

Un cuarto de siglo después, la Iglesia valenciana quiere volver a poner sus nombres, sus vidas y su testimonio en primer plano. Como explica el vicario de Evangelización, Juan Melchor Seguí, “los que tuvimos la fortuna de participar en la magna celebración, éramos conscientes de estar asistiendo a un acontecimiento histórico. Era como si estuviéramos aquí en Valencia: miles de valencianos relacionados con la vida y el ministerio de aquel ejército de testigos, presentes en la ciudad eterna, para presenciar la proclamación como beatos de aquel numeroso grupo de valientes testigos de la fe”. De igual manera, afirma que “nosotros, los cristianos valencianos del tiempo presente, les debemos mucho. Somos herederos de su fe, de su compromiso y de su acción evangelizadora, y al mismo tiempo, responsables de que su memoria continúe viva, por ser un ejemplo de coherencia, de testimonio admirable, y de perdón, en la hora suprema del martirio”. Por todo ello, “no podemos celebrar este XXV Aniversario más que desde la admiración y la gratitud. En este tiempo, en el que estamos asistiendo a un cambio de época, que comporta grandes retos para la acción evangelizadora de la Iglesia, pedimos la intercesión de nuestros beatos mártires, para que, como ellos, sepamos estar a la altura de lo que nos exigen las circunstancias presentes, y afrontemos las dificultades con valor y con esperanza. Celebremos con alegría este Aniversario, y encomendemos a nuestra Iglesia valentina a la intercesión de esta multitud admirable de testigos de nuestra fe”.

UN COLOQUIO PARA PROFUNDIZAR EN SU LEGADO

El primero de los actos centrales tendrá lugar el miércoles 16 de septiembre, a las 19 horas, en el Ateneo Mercantil de Valencia. La jornada, organizada por la Vicaría de Evangelización, reunirá distintas miradas sobre el martirio y la persecución religiosa del siglo XX, así como sobre el trabajo necesario para acreditar documentalmente el martirio dentro de un proceso de canonización.

El encuentro será introducido por Jesús Sánchez, nuevo delegado diocesano para las Causas de los Santos.

Mons. Juan Antonio Martínez Camino, obispo auxiliar de Madrid, abordará ‘El martirio de los cristianos, el hecho más importante de la historia de la Iglesia en el s. XX’; el historiador Mons. Vicente Cárcel Ortí analizará ‘Lo que significó en la archidiócesis de Valencia la persecución religiosa en la década de los años 30 del s. XX’; mientras que Mª Asunción Sotillos Rubio, licenciada en Historia y secretaria de la Delegación Diocesana para las Causas de los Santos, centrará su intervención en ‘La importancia de las pruebas testificales y documentales en los procesos de canonización por martirio’. Tras las intervenciones se abrirá un coloquio con los asistentes.

Será el comienzo de una conmemoración que tendrá su segundo gran momento el domingo 27 de septiembre, a las 18 horas, con la Eucaristía de Acción de Gracias en la Catedral de Valencia, presidida por el arzobispo, monseñor Enrique Benavent. La diócesis ha invitado especialmente a participar en ambas celebraciones a las parroquias vinculadas a los beatos mártires y a sus familiares, además de hacer extensiva la convocatoria a todos los fieles.

“SU TESTIMONIO NO DEBE SER OLVIDADO”

La celebración del XXV aniversario recupera, en cierto modo, una petición que el propio san Juan Pablo II formuló aquel 11 de marzo de 2001: custodiar la memoria de los mártires.
“Su testimonio no debe ser olvidado”, afirmó el Pontífice durante la homilía de beatificación. Para san Juan Pablo II, los mártires eran “la prueba más elocuente de la verdad de la fe” y por ello reclamaba a las Iglesias particulares que hicieran todo lo posible para no perder el recuerdo de quienes habían sufrido el martirio.

Aquella mañana, la plaza de San Pedro fue escenario de un acontecimiento que quedó grabado en la historia de la Iglesia valenciana. Tres hijos de mártires, José María Torres, María Luisa Díaz y María Adelaide Alonso, llevaron hasta el altar un gran relicario de plata, obra del orfebre valenciano Antonio Piró y regalo de la archidiócesis de Valencia, que contenía reliquias y llevaba grabados los nombres de los mártires. Tras la petición formal de beatificación y la lectura de sus semblanzas, san Juan Pablo II pronunció la fórmula por la que José Aparicio Sanz y sus 232 compañeros pasaban a formar parte del catálogo de los beatos. Un gran aplauso recorrió entonces la plaza mientras se descubría el tapiz que colgaba de la fachada de la Basílica de San Pedro.

Pero detrás de aquel número, 233, había otras tantas historias personales. El Papa quiso subrayarlo al recordar que eran hombres y mujeres “de todas las edades y condiciones”: sacerdotes diocesanos, religiosos y religiosas, padres y madres de familia y jóvenes laicos. Todos, según quedó acreditado en los procesos canónicos, perdonaron a sus verdugos antes de morir.

UNA FIESTA CADA 22 DE SEPTIEMBRE

La propia beatificación dejó también fijada para siempre una fecha en el calendario de la diócesis. Fue san Juan Pablo II quien estableció que la memoria litúrgica de José Aparicio Sanz y sus compañeros se celebrara cada año el 22 de septiembre.

La elección no fue casual. La persecución religiosa de 1936 fue especialmente violenta durante ese mes y un gran número de los nuevos beatos fueron martirizados precisamente el 22 de septiembre o en fechas cercanas. Desde entonces, la diócesis recuerda cada año en esa jornada a aquellos hombres y mujeres.

El XXV aniversario permite ahora ampliar esa mirada y volver sobre el significado de unas vidas que, como señaló el Santo Padre, estuvieron “entretejidas por el trabajo, la oración y el compromiso religioso en sus familias, parroquias y congregaciones religiosas”. Muchos gozaban ya en vida de fama de santidad entre quienes los conocieron y aquella existencia cotidiana fue, según señaló el Papa, preparación para la confesión suprema de la fe. Veinticinco años separan ahora aquella plaza de San Pedro de los actos que Valencia celebrará este mes de septiembre. Sin embargo, la invitación que san Juan Pablo II dirigió entonces a los familiares de los nuevos beatos sigue dando sentido a la conmemoración: que su testimonio no se olvidara, que su ejemplo hiciera surgir “testigos vivos y creíbles de la Buena Nueva para los nuevos tiempos” y que produjera en la sociedad “abundantes frutos de amor y esperanza”.

El coloquio del próximo día 16 abre así una celebración que, más que detenerse en una fecha del pasado, quiere volver a poner ante la Iglesia valenciana 233 nombres, 233 vidas y un testimonio que, 25 años después, continúa interpelando al presente.

LISTADO MÁRTIRES VALENCIANOS DE LA PERSECUCIÓN RELIGIOSA DEL S.XX

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