2013-10-11 L’Osservatore Romano

Nuestra oración debe ser valiente, no tibia, si queremos no sólo obtener las gracias necesarias, sino sobre todo, a través de ella, conocer al Señor. Si lo pedimos, será Él mismo quien nos traiga su gracia. El Papa Francisco, este 10 de octubre por la mañana, durante la misa celebrada en Santa Marta, volvió a hablar de la fuerza y de la valentía de la oración.