Los restos mortales de su fundador descansan en la cripta de la Casa General en Valencia

VALENCIA, 10 JUL. (AVAN) .- Las Hermanitas de los Ancianos Desamparados de Valencia, en donde se ubica la Casa General de la congregación, han expresado hoy su “profunda alegría” tras la aprobación ayer por el papa Francisco del decreto de virtudes heroicas del sacerdote Saturnino López Novoa (Sigüenza, 1830- Huesca, 1905), que fundó con Santa Teresa de Jesús Jornet la congregación.

Los restos mortales del fundador descansan en una cripta bajo del presbiterio de la iglesia de la Casa General, situada en la calle Madre Teresa Jornet de Valencia, el primer centro que abrieron las Hermanitas de los Ancianos Desamparados, y donde se ha celebrado hoy ya una primera misa de acción de gracias.

A partir de ahora, López Novoa pasa a tener en la Iglesia la consideración de “venerable” y su proceso de canonización avanza para proceder al estudio de un posible milagro para su beatificación, según han indicado hoy a la agencia AVAN fuentes de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados.

Ayer, martes. el papa Francisco recibió al cardenal Angelo Amato, prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos, y le autorizó a promulgar el decreto de “Virtudes Heroicas” del sacerdote diocesano Saturnino López Novoa, entre otros, según informó la Santa Sede en un comunicado.

Esta declaración “es fruto, además, del congreso de cardenales celebrado el pasado 17 de junio en Roma, en la que todos los componentes, entre ellos también arzobispos, votaron a favor el decreto de virtudes”, según las fuentes de la congregación.

Saturnino López Novoa

Saturnino López Novoa , que nació en Sigüenza (España) el 29 noviembre 1830 y murió en Huesca (España) el 12 marzo de 1905, fundó la congregación de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados en 1872, junto a la maestra, y a partir de entonces religiosa de la congregación, santa Teresa de Jesús Jornet, canonizada en 1973. Ambos abrieron su primer centro en Valencia, donde está también la Casa Generalicia.

A los 12 años, López Novoa ingresó en el seminario de Sigüenza. Tras completar el séptimo curso de Teología, y finalizar los estudios eclesiásticos a los 21 años, tuvo que aguardar para la ordenación sacerdotal hasta los 24, la edad mínima exigida. Durante ese tiempo fue nombrado subdirector o celador del seminario, según fuentes de la congregación.
Más tarde, se trasladó a Barbastro “para ser vicerrector del seminario y catedrático de filosofía”, comenzó los estudios de Derecho Canónico, y recibió el presbiterado, el 22 de septiembre de 1854.

“Sacerdote humilde y piadoso, laborioso y caritativo, fue pionero de muchas obras sociales y apostólicas: la fundación de la casa para estudiantes pobres, o la creación de las Conferencias de San Vicente de Paúl en Huesca como lo había hecho en Barbastro”, han añadido.
Falleció el 12 de marzo de 1905 en Huesca. El día siguiente a su muerte “sus hermanitas, el cabildo, numerosos sacerdotes y laicos amigos y una legión de personas humildes socorridas por él acompañan su cadáver hasta el cementerio de Huesca, donde recibe sepultura y donde permaneció hasta mayo de 1912, en que es trasladado a la cripta de la iglesia de la Casa Madre en Valencia, en donde recibe “numerosos devotos que se encomiendan a su intercesión”, han indicado.

En la actualidad, las Hermanitas de los Ancianos Desamparados cuenta con 2.500 religiosas que atienden a cerca de 25.000 ancianos sin recursos en más de 205 asilos y residencias en Europa, Iberoamérica, África y en Asia, en su primera casa de Manila. (AVAN)

(Fotos: Alberto Sáiz)

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