«Con una alegría desbordante» tras conocer que Valencia acogerá el próximo

VALENCIA, 3 ENE. (AVAN).- Los más de 250 jóvenes valencianos que han participado esta semana en el encuentro europeo de oración organizado en Praga por la comunidad ecuménica de Taizé, han llegado esta tarde a Valencia en cinco autobuses tras haber recorrido más de 4.000 kilómetros entre ida y vuelta.

Los autocares han llegado a las 17 horas al Puente del Mar, del Paseo de la Alameda, después de un viaje de 30 horas, según ha indicado hoy a la agencia AVAN fuentes del equipo de Acogida Valencia de Taizé, organizadora de la peregrinación.

A su llegada del encuentro de Praga, donde han participado más de 30.000 jóvenes de toda Europa, los peregrinos valencianos han mostrado su «inmensa emoción y alegría desbordante» con que recibieron el anuncio el pasado miércoles de que Valencia organizará el próximo encuentro europeo a finales de 2015.

Al frente de la peregrinación valenciana, el sacerdote Oscar Benavent. presidente de la comisión de Infancia y Juventud de la archidiócesis de Valencia, ha animado también «a todas las familias valencianas a ir pensando desde ya, con gozo en la acogida en los hogares para las decenas de miles de jóvenes llegarán esos días de muchos países».

Será la primera vez que la ciudad de Valencia organice este evento que se celebra anualmente desde 1978. Hasta ahora, el encuentro ha tenido lugar en tres ocasiones en España y las tres en Barcelona en los años 1979, 1985 y 2000. Además, ha sido organizado en cuatro ocasiones en Roma ; en tres en París, en dos en Londres, Praga, Budpest y Milán, y en una ocasión en Colonia, Wroclaw, Viena, Munich, Sttutgart, Varsovia, Hamburgo, Lisboa, Zagreb,. Ginebra, Bruselas, Poznan, Rotterdam, Berlín, y Estrasburgo.

Junto con los jóvenes valencianos han viajado también a Praga en los autobuses peregrinos de Barcelona, Lérida, Madrid, Zaragoza, Huesca, Castellón, Alicante, Murcia, Almería, Sevilla y Cádiz, entre otras procedencias.

Comunidad ecuménica de Taizé

La comunidad ecuménica de Taizé que promueve estos encuentros internacionales, integra en la actualidad, en la citada localidad francesa a unos cien católicos y protestantes, procedentes de más de treinta naciones. “Es un signo concreto de reconciliación entre cristianos divididos y pueblos separados y sus miembros viven de su propio trabajo, no aceptan ningún donativo, tampoco aceptan para sí mismos sus propias herencias, sino que la comunidad hace donación de ellas a los más pobres”, según han indicado fuentes de la propia comunidad ecuménica.

Algunos de sus integrantes viven en pequeñas fraternidades en lugares desfavorecidos del mundo de Asia, Africa o América Latina, “para ser allí testigos de paz, y para estar al lado de los que sufren compartiendo sus condiciones de vida y esforzándose en ser una presencia de amor al lado de los más pobres, de los niños de la calle, de los prisioneros, de los moribundos, de aquellos que han sido heridos hasta en lo más profundo por causa de rupturas de afecto o por abandono”, han precisado.

(Fotografías: Javier Peiró / AVAN)

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