El arzobispo de Madrid, en el curso de verano sobre Santa Teresa de Jesús, de la UCV en Santander

SANTANDER, 4 AGO. (AVAN).- El arzobispo de Madrid y vicepresidente de la Conferencia Episcopal Española, monseñor Carlos Osoro, ha pedido hoy a los cristianos “no tener sospechas, que las hay, por desgracia, con el papa Francisco y hacer como él que ve en cada hombre un hermano por quien ha muerto Cristo, sea quien sea, piense lo que piense, haga lo que haga”.

El prelado ha pronunciado estas palabras durante la ponencia titulada “Santa Teresa vive en la alegría del Evangelio” que ha impartido en el marco de los cursos de verano que la Universidad Católica de Valencia “San Vicente Mártir” celebra durante esta semana en el seminario Monte Corbán de Santander.

En su ponencia monseñor Osoro ha defendido que, al igual que Santa Teresa, “el hombre no es un ser solitario ante Dios, ha de vivir la solidaridad tal y como la explica la vida de nuestro Señor Jesucristo, en quien tanto se fijó ella y para quien la humanidad de Cristo fue algo fundamental en su vida y en su entrega a Dios”.

De igual manera, «el papa Francisco es un hombre que se acerca a todos, a los que están incluso viviendo una contradicción absoluta y total con nuestra manera de entender la vida”, ha señalado el prelado. Esa cercanía, además, “el Papa la hace real no solo con palabras, que las da, sino con su misma vida”, porque es un hombre que quiere “ver en todo ser humano la imagen de Dios y recuperar esa imagen de Dios solo se puede hacer como lo hace Jesús: mirándoles”.

En su ponencia, en la que ha destacado citas y poemas de la santa de Ávila, el titular de la diócesis de Madrid ha manifestado que “Santa Teresa plantea una opción antropológica, una manera de situarse el ser humano en la historia, en la vida, en su relación con los demás con una novedad absoluta y una fuerza extraordinaria, que tiene una vigencia que es muy especial en estos momentos”.

“Ella vive una experiencia de la grandeza de Dios y del misterio del hombre, y la vive con una pasión, que es mostrar a Cristo con el verdadero rostro del hombre, darle a conocer, con su propia vida, no solo de forma teórica”, ha expresado monseñor Osoro.

El acto ha estado presidido por el cardenal arzobispo de Valencia Antonio Cañizares, que también participa en este curso de verano, así como monseñor Manuel Sánchez Monge, obispo de Santander; la rectora de la Universidad Católica de Ávila, María del Rosario Sáez; y José Luis Sánchez, vicerrector de la UCV y director de este curso de verano.

Ángel Moreno: “Santa Teresa es un icono emblemático para la sociedad de hoy, necesitada de modelos, maestros, padres y madres”

Por su parte, Ángel Moreno, vicario episcopal para la Vida Consagrada de la diócesis de Sigüenza-Guadalajara, además de capellán y párroco del Monasterio de Buenafuente del Sistal, ha analizado la espiritualidad de santa Teresa de Jesús en el curso de verano de Pensamiento Cristiano de la UCV, centrado en la doctora de la iglesia española.

En su intervención, Moreno ha señalado que la santa de Ávila es un icono “emblemático” para la sociedad de hoy, “necesitada de modelos, padres y madres”. Para el sacerdote, “frente al desconocimiento actual de valores y virtudes y la ausencia de maestros acreditados o de testigos, puede encontrarse en Teresa de Jesús un modelo en relaciones humanas, una mujer inquieta, sagaz, recia, capaz de ir contracorriente, espiritual, creativa, valiente, afectiva y realista”.

Además, ha asegurado que existen “ciertos paralelismos” entre la época en que vivió santa Teresa y la actual”. “Los suyos fueron tiempos de inquisición, con movimientos espirituales heterodoxos, la aparición del luteranismo y la migración de los jóvenes a América, una época de reformas y contrarreformas”, ha añadido.

Así, Ángel Moreno ha subrayado que también surgen “movimientos espirituales anclados en el subjetivismo, del mismo modo que existe un fenómeno migratorio por el que se mezclan las culturas y religiones; así como un crecimiento del ateísmo y el materialismo. “En el siglo XVI, además, se celebró el Concilio de Trento y la mística española vivió las consecuencias de su renovación, como sucede hoy a los cristianos con el Vaticano II”, ha destacado.

“Estamos en un tiempo oportuno, privilegiado para personalizar la fe como hizo Teresa de Jesús, para asumir la identidad cristiana, acrecentar la herencia de generaciones y saber acompañarnos de maestros acreditados”, ha añadido. Asimismo, ha indicado que “necesitamos modelos que nos liberen del riesgo de secuestro en espiritualidades narcisistas o vacíos existenciales y nos inviten a salir de nosotros mismos en servicio de los demás”. (AVAN)

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