2014-05-26 Radio Vaticana

(RV).- No nos cansemos de trabajar y rezar por la paz, con el rechazo firme de lo se opone al logro de la paz y de una respetuosa convivencia entre judíos, cristianos y musulmanes: el recurso a la violencia y al terrorismo y cualquier tipo de discriminación. «Que Jerusalén sea verdaderamente la Ciudad de la paz, como tesoro para toda la humanidad». En su visita de cortesía al Presidente del Estado de Israel, Shimon Peres, en el palacio presidencial de Jerusalén, concluyendo la intensa mañana de este lunes, último día de su Peregrinación a Tierra Santa, el Papa reiteró su infatigable exhortación y agradeció de corazón la cálida acogida que recibió.
Jerusalén custodia los Lugares Santos apreciados por las tres religiones que adoran al Dios que llamó a Abrahán – y los Lugares Santos no son museos o monumentos para turistas, sino lugares donde los creyentes viven su fe, su cultura, sus obras de caridad, recordó el Obispo de Roma y deseó que resplandezca plenamente la identidad y carácter sagrado, de Jerusalén su valor universal religioso y cultural.
Dirigiéndose con aprecio al Presidente israelí, «conocido como un hombre de paz y artífice de paz», el Papa hizo hincapié en el «respeto a la libertad y a la dignidad de la persona humana, que judíos, cristianos y musulmanes consideran igualmente creada por Dios y destinada a la vida eterna». Y pidió una vez más «que se eviten, por parte de todos, las iniciativas y los actos que contradicen la declarada voluntad de alcanzar un verdadero acuerdo y de que no nos cansemos de perseguir la paz con determinación y coherencia».
Se debe rechazar firmemente asimismo, «cualquier tipo de discriminación por motivos raciales o religiosos, la pretensión de imponer el propio punto de vista en perjuicio de los derechos del otro, el antisemitismo en todas sus formas posibles, así como la violencia o las manifestaciones de intolerancia contra personas o lugares de culto judíos, cristianos y musulmanes».
Sin olvidar que en el Estado de Israel viven y actúan diversas comunidades cristianas, el Papa destacó que participando con pleno derecho como corresponde en la vida civil, política y cultural, los fieles cristianos desean ofrecer, desde su propia identidad, su aportación al bien común y a la construcción de la paz, rechazando todo extremismo y siendo artífices de reconciliación y de concordia.
A la entrada del Palacio Presidencial de Israel el presidente Peres, ha presentado al Papa algunos niños enfermos de cancer que querían encontrarse con el Santo Padre.
(CdM – RV)

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