Fernando Hueso, vicario del Monasterio de Gilet, analiza la actualidad de la espiritualidad franciscana 800 años después de la muerte del santo

  • Como dijo el Arzobispo “este año ‘no puede pasar desapercibido porque la espiritualidad de San Francisco y los franciscanos han marcado mucho la diócesis de Valencia’”
  • “En una sociedad que corre tanto, con prisas y ansiedad, lugares como el monasterio de Gilet, donde hay naturaleza, silencio, y oración, tienen un gran atractivo para el mundo que nos rodea”
  • Organizan conferencias sobre el 800 aniversario de San Francisco, el 12 y el 26 de mayo

(FOTOS «I.Miñana/ Delegación Medios Arzobispado)

La archidiócesis de Valencia se suma este año a la conmemoración del 800 aniversario de la muerte de San Francisco de Asís, santo italiano fundador de la Orden Franciscana en el siglo XIII, y está acogiendo varios actos y celebraciones, entre ellas, un ciclo de conferencias que tendrá lugar el 12 y 26 de mayo, para analizar el mensaje y la espiritualidad franciscana que es aplicable al mundo de hoy.

Como indica el franciscano Fernando Hueso, vicario del Monasterio de Santo Espíritu del Monte en Gilet, en San Francisco “hay rasgos muy importantes para el mundo de hoy”, entre ellos, “todo el tema de la emigración y de la interculturalidad que hoy hablamos, pues, llama la atención cómo San Francisco en un siglo XIII es capaz de ir a países de mayoría musulmana y establecer en ellos comunidades franciscanas como Tierra Santa, por ejemplo”.

Incluso, “cómo también la orden franciscana desde muy pronto estuvo en relación con otras tradiciones cristianas, sobre todo también por el tema de Oriente Medio, donde los franciscanos estamos desde poco después de San Francisco o con San Francisco y siempre destacó la relación con los ortodoxos, con los armenios, con los coptos, con todas las Iglesias orientales”.

Por tanto, “hay un elemento ahí que yo creo que en el mundo nuestro de hoy tiene también su importancia: el saber ser cristianos y ser fieles a nuestra fe en un mundo cambiante y en un mundo muy plural”, afirma.

Padre Fernando Hueso (FOTO «A. Saiz· / Delegación Medios Arzobispado)

Como recuerda el padre Fernando Hueso, “hoy, en Tierra Santa, una de las voces importantes trabajando por la paz es el Cardenal Pierbatista Pizzabala, Patriarca de Jerusalén, que es franciscano y que tiene una palabra que puede llegar a unos y a otros, cosa muy difícil. Hoy en día, en esos lugares, la Orden franciscana sigue teniendo un papel realmente importante”, añade.

Recientemente, ha podido contactar con el superior de Beirut, en el Líbano, que le ha trasladado la dramática situación “porque están viviendo un clima de preguerra, la población del sur, de Sidon y de Tiro, se desplazan, y han tenido que acoger a familias. La situación es muy complicada. Entonces te das cuenta de cómo esos hermanos están ahí y cómo siguen haciendo falta” , añade.

Como decía San Francisco hay que “ser menores” para evangelizar desde abajo

Precisamente, “otro rasgo de San Francisco es la capacidad de acoger, lo que el santo llamaba ‘ser menores’. “La manera de evangelizar de San Francisco es desde abajo, primero siendo sencillos, siendo pobres, siendo acogedores desde la humildad, nunca desde la fuerza y desde ahí ir sembrando y desde ahí evangelizar y anunciar la Palabra”.

Para Fernando Hueso, “eso también hoy tiene una gran importancia, porque una acogida, una sonrisa, un estar al lado de los demás, sea quien sea – crea lo que crea- es importante. Es esa capacidad de estar desde abajo, y de acoger desde abajo, desde la humanización”, explica.

“Tenemos que trazar planes pero a veces Dios abre puertas donde nosotros no nos imaginamos”

Monasterio de Gilet (FOTO: I. Miñana / Delegación Medios Arzobispado)

Otro aspecto que destaca el padre Fernando Hueso es la necesidad de que “en un mundo que corre tanto, que tenemos tantísimas cosas, que hay tanta ansiedad y tantas enfermedades de tipo psicológico”, el hecho de que existan monasterios como el de Gilet y “lugares donde se pueda desconectar, rezar, estar sin reloj, saborear la naturaleza, el silencio, la oración, la meditación, tiene un gran atractivo para el mundo que nos rodea”.

Así, “llama la atención que a veces muchos llegan al monasterio por primera vez por otras razones, pero conforme se sienten acogidos y se sienten a gusto, poco a poco van también interesándose por quién eres y qué haces. Y hay experiencias de personas que empezaron viniendo por A o por B y hoy ya vienen pues por un motivo también religioso, es decir, el Señor ha tocado también ahí. Son caminos que Dios nos va abriendo. Tenemos que tener planes pero a veces Dios abre puertas donde nosotros no nos imaginamos”.

Un ejemplo de ello, como nos recuerda el vicario de Santo Espíritu de Gilet, es el canal de cocina que lleva Fray Ángel en el monasterio, «algo que sin pensarlo, que se hace de una forma espontánea y resulta que también es un canal de evangelización”.

“La espiritualidad de San Francisco y los franciscanos han marcado mucho la diócesis de Valencia»

Se trata de “un año muy especial, un año de celebración, de alegría, pero también de reflexión y de proyección, en el que recordamos el don de Dios del Espíritu Santo en San Francisco y, aquí en Valencia, en particular, porque – como nos dijo el Arzobispo, don Enrique Benavent, cuando fuimos a presentarle el centenario- este año ‘no puede pasar desapercibido porque la espiritualidad de San Francisco y los franciscanos han marcado mucho la diócesis de Valencia’”.

En la reconquista de Valencia por Jaume I en 1238 se dio prácticamente la máxima expansión de la Orden franciscana y muchos de los misioneros que llegaron en la repoblación de Valencia y en la cristianización de lo que era el reino Taifa de Valencia, fueron los franciscanos. Y eso ha marcado la espiritualidad de nuestra diócesis, en tantas expresiones como entorno a la Semana Santa, al Via crucis, procesiones, los belenes. Precisamente, una de las peculiaridades de la espiritualidad franciscana fue la de visualizar el misterio de Cristo, las representaciones”.

Conferencias en el 800 aniversario de San Francisco

Con motivo del 800 aniversario de San Francisco, la Facultad de Teología de la Universidad Católica de Valencia acogerá el 12 y el 26 de mayo, dos jornadas de conferencias que impartirán expertos en la figura del santo.

El 12 de mayo intervendrán Mons. José Vilaplana, Obispo emérito de Huelva, y José Luis Folgado, Máster en Teología y en Filosofía; y el 26 de mayo, el franciscano Víctor Herrero, profesor de Literatura Bíblica en la Universidad Pontificia de Comillas; y Mons. Juan Oliver, Obispo emérito del Vicariato Apostólico de Requena en Perú.

P. Fernando Hueso, junto al coordinador de las conferencias.(FOTO: V. Gutiérrez / Delegación Medios Arzobispado)

Como señala el coordinador de las conferencias, Juan Fabado, ministro de zona de la orden franciscana seglar de la Comunidad Valenciana (responsable de los seglares franciscanos en la CV), este ciclo pretende “dar a conocer más el carisma franciscano, pero con una visión de futuro”.

Entre los temas que serán abordados, Mons. Vilaplana disertará sobre lo que es el Evangelio y cómo vivirlo y ponerlo en práctica en el mundo de hoy y, por su parte, José Luis Folgado hablará de economía, de comercio justo, y de cómo aplicar la espiritualidad franciscana en las empresas de hoy: ante el actual sistema consumista se puede vivir de otra manera”.

“Una vida volcada en los demás”

“La época de Francisco es una época de transición, de revolución, se pasó del feudalismo a una sociedad donde aparece una nueva figura, que son los comerciantes, que se enriquecían mucho pero la gente no vivía mejor. Entonces Francisco cree que la solución está en vivir en pobreza, la llamará la ‘dama pobreza’, una pobreza evangélica, una vida sobria, una vida sencilla, una vida volcada en los demás”. Y también se puede aplicar en el futuro, porque el Evangelio no tiene caducidad”.

La Orden Tercera es la rama seglar de los franciscanos. Según explica el padre Fernando Hueso, «históricamente, la Tercera Orden Franciscana ha tenido un gran papel en cuanto a obra social. Aquí en Valencia, la esquina del Ayuntamiento es la calle de la Sang y se llama así porque parte de la plaza, fue el gran convento de San Francisco, donde estaba el hospital que dependía del convento.

Así es que la Tercera Orden franciscana “ha tenido una gran relevancia y un gran papel en el tema de la caridad, en la obra social, y muchísimas congregaciones que hoy conocemos nacen acogidas a esa Tercera Orden, terciarias capuchinas franciscanas de la Inmaculada, franciscanas del buen consejo, miles. Es decir, grupos que se acogen a la tercera Orden franciscana para crear instituciones que acabarán en vida religiosa, pero que comienzan con una inspiración caritativa o social”, afirma.

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