Firman un convenio de colaboración con la Residencia de San Francisco y San Vicente de Manises
Los Centros de Escucha Diocesanos de Valencia han dado un nuevo paso en su compromiso con el acompañamiento y la atención a personas en situación de vulnerabilidad mediante la firma de un convenio de colaboración con la Residencia de San Francisco y San Vicente de Manises. Este acuerdo permitirá ampliar el alcance del Programa “Cuidem Junts”, una iniciativa centrada en combatir la soledad no deseada entre personas mayores de 65 años, así como los problemas que giran entorno a este proceso evolutivo.
Los Centros de Escucha Diocesanos son espacios especializados en la atención emocional a través de la escucha activa. Su misión principal es ofrecer acompañamiento gratuito, confidencial y cercano a personas que atraviesan situaciones que les provocan sufrimiento, tales como el duelo, la soledad o la enfermedad. A través de voluntarios formados específicamente en habilidades de escucha activa, estos centros se han consolidado como una respuesta humana y cercana ante realidades muchas veces invisibles.
El convenio firmado con la Residencia de San Francisco y San Vicente, vinculada a la parroquia de San Juan Bautista de Manises, busca precisamente reforzar esta dimensión humana en el cuidado de los mayores. El acuerdo establece una colaboración estructurada para mejorar la calidad de vida de los residentes y usuarios del programa “Cuidem Junts”, facilitando espacios de escucha y acompañamiento emocional tanto en la residencia como en los domicilios de los participantes.
El objetivo principal del acuerdo es proporcionar escucha activa a estos mayores que enfrentan procesos de duelo, soledad, enfermedad o angustia, así como prevenir el aislamiento social y favorecer la conexión emocional.
La colaboración contempla que los voluntarios de los Centros de escucha realicen sesiones individuales de acompañamiento, con una duración aproximada de 50 minutos y una frecuencia semanal o quincenal, adaptándose a las necesidades de cada persona. Además, se prevé la posibilidad de organizar encuentros grupales que permitan compartir experiencias y expresar emociones en un entorno seguro.
El acuerdo también define un marco de coordinación entre ambas entidades, facilitando la persona responsable de la Residencia el contacto inicial con los usuarios, mientras que los Centros de Escucha asumirán la intervención directa, garantizando en todo momento la confidencialidad y la protección de datos.
Con una duración inicial de un año, prorrogable, este convenio refuerza y pone en valor la importancia de la escucha activa como herramienta terapéutica y de acompañamiento. En un contexto marcado por el envejecimiento de la población y el aumento de la soledad no deseada, iniciativas como ésta evidencian la necesidad de modelos de atención más humanos, más empáticos, donde el tiempo y la cercanía se convierten en modelos clave del cuidado a los mayores.
La firma de este acuerdo consolida el papel de los Centros de Escucha Diocesanos como agentes capaces de atender las necesidades reales de la comunidad, marcando el inicio de posibles nuevos acuerdos con otras entidades sociales para acompañar a personas en situación de duelo, soledad no deseada o sufrimiento emocional.
