Con motivo del día de la eliminación de la violencia contra la mujer

VALENCIA, 26 NOV. (AVAN).- El director de Cáritas Valencia, Ignacio Grande, recibió ayer, de manos del alcalde, Joan Ribó, y la concejala delegada de Igualdad y Políticas de Género del Ayuntamiento de València el diploma acreditativo del reconocimiento del consistorio al Programa Jere-Jere de Cáritas Valencia.

En su discurso, el director de Cáritas agradeció al Ayuntamiento la confianza depositada en la institución. “La confianza nos hace sentir seguridad y si sentimos seguridad somos capaces de actuar, si actuamos avanzamos, y si avanzamos podemos construir futuro y horizontes”, aseguró Ignacio Grande.

Al mismo tiempo, el director de Cáritas recordó a todo el personal de Cáritas Valencia que ha trabajado en el Programa a lo largo de los 20 años de existencia, así como a las mujeres a las que ha acompañado en este tiempo.

Ignacio Grande aprovechó sus palabras para hacer una invitación a “renovar con alegría nuestra vocación de acompañar a las mujeres que más sufren, denunciar las injusticias que generan violencia, pobreza y exclusión y abrir caminos de esperanza, desde lo pequeño, lo sencillo y lo humilde”.

Del mismo modo, Ignacio Grande se refirió a las palabras del papa Francisco en la encíclica Amoris Laeticia en las que condena la violencia contra las mujeres. “Destaco la vergonzosa violencia que a veces se ejerce sobre las mujeres, y las distintas formas de esclavitud que no constituyen una muestra de fuerza masculina sino una cobarde degradación”, afirmó.

Jere-Jere (poco a poco en la lengua Edo de Nigeria) fue iniciado por Carlos Jarque, sacerdote de la Comunidad Adsis, con un grupo de personas voluntarias entre los años 1997 y 1998 para dar respuesta a una nueva realidad de feminización de la pobreza, que se manifestaba con la aparición de mujeres, en su mayoría de origen subsahariano, que eran prostituidas.

Entre los años 2000 y 2001, un equipo de profesionales y de voluntariado de Cáritas Valencia iniciaron una tarea de acompañamiento personalizado a un grupo de estas mujeres, lo que permitió un mayor acercamiento a ellas, especialmente a las que ejercían la prostitución en la calle.

Desde entonces, Jere Jere ha seguido acompañando a cientos de mujeres, víctimas de este tipo de violencias, intentando ayudarles a recuperar su dignidad, su autoestima y la capacidad de decisión sobre sus vidas, en el reconocimiento de sus derechos fundamentales y en el desarrollo de un proyecto de vida libre y autónomo. Las múltiples discriminaciones que viven necesitan una respuesta integral, desde diferentes ámbitos y a través de un proceso adaptado a las características de cada una.

En 2019, Jere-Jere acompañó a 150 mujeres, la mayoría de ellas extranjeras (92 %) en contexto de prostitución y trata en las calles de València, con un trabajo que incluye visitas en medio abierto, a través de las que se contacta con las mujeres y la puesta en marcha de diferentes recursos, tanto propios como comunitarios, que intentan acompañar a las personas en el acceso a sus derechos fundamentales y la mejora de sus condiciones de vida.

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