De Cáritas Diocesana de Valencia
El arzobispo de Valencia, Mons. Enrique Benavent, bendice la primera piedra del nuevo Centro de Día Manantial de Cáritas Diocesana de Valencia. Un espacio que lleva más de tres décadas acompañando a niños, adolescentes y familias en situación de vulnerabilidad.
Entre movimiento de obras y estructuras, un grupo de niños imagina ya como será su “segunda casa”. Un nuevo edificio que acogerá el Centro de Día Manantial. El mismo que ha acompañado a cientos de menores y familias del barrio de las 613 Viviendas de Burjassot, Cáritas Diocesana de Valencia.
Con el acto de colocación de la primera piedra de lo que serán las nuevas instalaciones se rendía, también, un homenaje a todo lo que ha significado Manantial durante décadas: apoyo, cuidado, aprendizaje y oportunidades para cientos de niños y niñas.
“Esto no es sólo un centro de día, es como nuestra segunda casa”, expresó una Jomana junto a su madre Sara, una de las menores participantes en Manantial durante el acto. “Hoy no sólo van a poner la primera piedra, sino un trozo de lo que representa Manantial, la unión y la fuerza”.
Presidido por el arzobispo de Valencia, Mons. Enrique Benavent, el acto reunió también al alcalde de Burjassot, Rafa García; miembros de la corporación municipal; responsables de Cáritas Valencia; familias; menores y profesionales vinculados al centro.
La directora de Cáritas Diocesana de Valencia, Aurora Aranda, recordó la larga trayectoria de este recurso socioeducativo y subrayó que “hoy reconocemos una historia de más de 30 años de compromiso diario con los niños, niñas y adolescentes más vulnerables de este barrio”.
“Más de tres décadas en las que este centro ha sido un lugar de acogida, de protección, de acompañamiento y de esperanza para muchas familias”, afirmó. En este sentido, destacó que la construcción del nuevo edificio “no es solo una obra material”, sino “una renovación profunda de nuestro compromiso con la infancia, una apuesta por crear entornos más dignos, seguros y adaptados a las necesidades actuales de los menores y de los profesionales que los acompañan cada día”.
MUCHO MÁS QUE APOYO ESCOLAR
El Centro de Día Manantial nació en 1988 y desde 2005 está gestionado por Cáritas Valencia. Actualmente atiende a menores de entre 6 y 18 años en situación de riesgo o exclusión social, especialmente del entorno de las 613 Viviendas y de otras zonas cercanas de Burjassot.
Desde 2020, además, es un centro concertado con la Generalitat Valenciana.
Su labor va mucho más allá del apoyo escolar. Manantial ofrece acompañamiento educativo, psicológico y social, orientación familiar y actividades culturales y de ocio, con un objetivo claro: prevenir situaciones de riesgo o desamparo y favorecer el desarrollo personal, emocional y social de los menores en su propio entorno.
Además de la intervención directa con niños y adolescentes, el centro trabaja también de forma transversal con las familias y en coordinación con otros recursos de la zona para desarrollar una intervención integral y comunitaria.
Durante su intervención, el arzobispo de Valencia se dirigió especialmente a los menores que participan en el proyecto y puso en valor el trabajo realizado desde Manantial a lo largo de todos estos años.
“Es un lugar donde vosotros venís con alegría, venís con ilusión, porque hacéis nuevos amigos y realizáis actividades que os ayudan mucho a crecer”, señaló Mons. Benavent, quien destacó que el futuro edificio permitirá ofrecer “mejores condiciones” y espacios “donde podáis encontraros más acogidos”.
Tras la bendición del solar, el acto concluyó con uno de los momentos más emotivos de la jornada. La directora actual de Manantial, Rosario Albert, leyó algunos de los mensajes escritos por los niños y niñas del centro y depositados en el denominado “Cofre de Manantial”, una cápsula simbólica que formará parte del futuro edificio.
Mientras la primera piedra quedaba colocada sobre el solar, también quedaba sellada otra promesa: la de seguir construyendo, generación tras generación, un espacio donde la infancia más vulnerable encuentre apoyo, dignidad y esperanza.



